En
los límites del Ejido Choropo, pegado al camino federal Libramiento
Cuernavaca-La Rosita, fue encontrado el cadáver de una mujer con huellas de
violencia, atada de pies y manos, así como amordazada.
Desafortunadamente
las autoridades parecieran más empecinadas en ocultar sus torpezas en el manejo
de escenas del crimen que en investigar los casos y buscan evitar siempre que
los medios de comunicación sean testigos de sus trabajos pretextando
contaminaciones que ellos mismos provocan.
Fue
como a las nueve de la mañana que una zanja del ejido en mención, a la altura
del kilómetro 7.5 del camino a San Felipe, 2 kilómetros hacia el
poniente en un camino tortuoso, el cual todo fue acordonado por los
“investigadores” de la PME
Se pudo saber que era una mujer como de
entre 35 y 40 años de edad, se le pudo apreciar que tenía una blusa negra, que
estaba atada de pies y manos, así como amordazada.
La rigidez cadavérica del cuerpo
indicaba que habría sido muerta la noche anterior y arrojado su cuerpo por el,
o los asesinos, que desde algún vehículo llegaron por la autopista libramiento
Cuernavaca-La Rosita, donde bajaron el cuerpo y lo arrojaron en un socavón
detrás de unos matorrales.