Vecinos del despacho de combustible de la empresa BP, se quejan de que tienen semanas aguantando los fétidos olores que salen del negocio, debido a un malfuncionamiento de su drenaje y las aguas pestilentes salen a la calle evaporándose con el calorcito, con lo que aumenta la potencia de los aromas.
Ojalá alguien de la CESPM les heche la vuelta, por que las aguas negras no se van, o si tienen cisterna no la han vaciado, el caso que ya padece de dolores de cabeza, náuseas y vómito, pero a ellos no les importa y siguen haciendo su cochinero, provocando un grave problema de salud.
Mínimo una multa de los de Ecología, pero ya van dos veces que los denuncian, pero pues han de ser poderosos por que nadie los ha ido a molestar, ya van a iniciar las clases y por ahí pasan los estudiantes, demás de las madres de familia con sus hijos que llegar a comprar gasolina.