
En un local comercial ubicado a poco más de medio kilómetro de la línea fronteriza en San Diego, California, fue localizado un pasadizo subterráneo que inicia en Tijuana, en el lugar se localizó una tonelada de cocaína y se arrestó a cuatro sujetos, identificados como Gregorio Epifanio Hernández López y José Jiménez residentes de San Diego; Brandon Escalante Sandoval y Antonio Cortez ambos de México.
El descubrimiento fue resultado del trabajo de varios meses de las autoridades federales de Estados Unidos, dicho narcotúnel conectaba desde un domicilio en Tijuana hasta una tienda de saldos “Buy 4 Less” en el área de Otay Mesa, tenía casi 600 metros de largo, poco más de 16 metros de profundidad y operó durante varios meses en la frontera entre México y Estados Unidos.
La investigación federal inició en diciembre del 2025 cuando el personal de un Grupo de Trabajo Federal del Departamento de Seguridad Nacional, notaron actividad sospechosa de un negocio de saldos, esta culminó en mayo pasado, presuntamente dicho pasadizo era operado por un grupo de traficantes jaliscienses, y representa un duro golpe para el cártel que operó por varios meses el túnel transfronterizo.
















