
Peligrosa omisión por parte de los altos mandos de la Policía Municipal de Mexicali, estuvo a punto de causar un desaguisado entre corporaciones en la ciudad de Tijuana, donde agentes de aquella ciudad al ver un convoy de cinco patrullas cachanillas escolando a una camioneta del INAMI, iniciaron una persecución que terminó en la Garita de San Ysidro.
Y es que la mala fama de los gendarmes mexicalenses y la falta de un aviso de su presencia en Tijuana, generó una confusión entre los cuerpos de seguridad, ya que los tijuanenses al detectar el convoy circulando por el bulevar Cuauhtémoc Norte durante la madrugada de este viernes, les pusieron cola, hasta llegar al área de entrega de detenidos de la garita.
La presencia de los carros policíacos de la capital del estado, sin que existiera una notificación previa a la corporación tijuanense, generó sospechas y activó un operativo de seguimiento, finalmente se confirmó que el traslado formaba parte de una operación oficial.
















